Los chantajes y amenazas del invierno.

19 de octubre de 2018

Llega el invierno, los abrigos, las bufandas y las preocupaciones por los resfriados. Muy entendible. Pero no puedo entender ni comparto, ni valido, la manera a base de chantajes de transmitir al niño la necesidad de abrigarse. 

En estas fechas las frases más escuchada por goleada son del estilo: ¡O te pones el abrigo o nos vamos del parque!😡  ¡Cómo no te pongas ahora mismo el abrigo, no venimos más! Tu veras, pero mañana vas a estar enfermo todo el día y no me digas que no te avise 😠(culpable!!) ¡Que te pongas el abrigo ya! En realidad no es solo es la frase, sino el tono amenazante y de autoridad que  también se usa. ¿A alguien le suena? ¿Las habéis escuchado? ¿Sois de usar estos recursos?

Los niños tienen un metabolismo diferente al de los adultos. No sienten el mismo frío ni calor que nosotros. La grandísima mayoría de ellos se tienen que poner la chaqueta o abrigo cuando sus madres/padres tienen frío o simplemente creen que ellos lo pueden tener, sin la posibilidad de poder reconocer en su cuerpo la temperatura que sienten y cual es su necesidad. ¡¡Te pones la chaqueta y punto!! (Tu eres niño y no sabes sentir ni el frío ni el calor). Nos olvidamos de dejarles sentir y de la importancia que esto tiene para poder percibir otras sensaciones. 

El niño poco a poco (ojo, no  es sólo por ponerle el abrigo sin que quiera, pero todo va sumando) va perdiendo su ACCIÓN DE DOMINIO, va dejando de sentir su cuerpo como verdaderamente suyo. Pensamos que van a tener frío, pero en realidad somos los adultos los que sentimos el frío. Si les damos la libertad de auto regularse y de poder decidir, ellos aprenden a escuchar su cuerpo y a sentir dominio sobre el,  algo tan importante y necesario en cuanto a la prevención de abusos.

La acción de dominio, hace referencia a los actos de la persona que le permiten interactuar con sensación de auto-control sobre su propio cuerpo, el entorno y las relaciones con otras personas.
Si tengo el control de mi propio cuerpo, voy a sentirme eficiente y con una autoestima sana y eso a su vez va a facilitar también el control en las relaciones con otras personas. Voy a ser capaz de tomar mis propias decisiones y de que no se invada mi cuerpo sin mi consentimiento a través de mis propios LIMITES. Cuando pierdo el control, pierdo también esa capacidad y me va a ser más difícil distinguir lo que me hace sentir mal cuando alguien arremete contra mi e invade mi espacio, bien sea de forma física o verbal.

Que un padre quiera que su hijo se ponga el abrigo porque hace frío (según su sensación) y tiene miedo que el niño se resfríe, es normal. Pero quizás se puede transmitir de otra manera que el niño acepte mucho mejor y sobretodo que no suponga un abuso de autoridad para él. Si en casa hay 25 grados, por mucho que le expliquemos al niño que fuera hace frío y que hay que abrigarse como una cebolla, no lo entiende.😳 No es capaz de sentir el frío que hay fuera. Da igual que lo expliquemos mil veces y de la mejor manera¡¡NO LO ENTIENDE!! Puede llegar a aceptarlo pero no interiorizarlo realmente. Necesita comprobar que pasa fuera para poder integrar lo que le decimos.

Si ademas está en el parque corriendo y se quiere quitar el abrigo, es NORMAL. Ellos están corriendo y nosotros no. Su temperatura sube además de lo incomodo que es correr con tantísimo atuendo, no? Pero sobretodo ¿Por qué tenemos que amenazar o chantajear y de la manera en la que lo hacemos? ¡O te pones el abrigo o nos vamos a casa ahora mismo ya!

Se habla mucho de dejar escuchar el cuerpo, pero ¿Les dejamos desde niños escuchar sus necesidades, a veces incluso las más básicas? ¿Nos han dejado a nosotros? ¿O quizás por eso una inmensa mayoría no sabemos conectar con nuestras necesidades y por eso necesitamos trabajar tanto la conexión con nuestro propio cuerpo?

Abrigarles excesivamente no es malo si el niño lo acepta. Pero si puede ser muy incomodo y desagradable. El niño sudará y el sudor se quedará macerado por las sucesivas capas de ropa. Debemos valorar si con un poco menos de abrigo, el niño saldrá a la calle igual de protegido, pero mucho más cómodo y sobretodo sin problemas ni discusiones y sin necesidad de amenazar. Y lo más importante, RESPETANDO SU CUERPO.

Según teorías científicas contrastadas, la culpa de los resfriados no es el invierno. El constipado, el resfriado o la gripe son enfermedades víricas. Podemos abrigar a los niños, pero ¿Es necesario que vayan al parque como una cebolla y si se quitan algo tener que sentir la amenaza de irse a casa? Debemos recordar que las amenazas y los chantajes o las manipulaciones en este tema, son abusos y que igual que nosotros nos relacionamos así con ellos, después se van a relacionar con nosotros y con sus iguales.

Dejemos a los niños sentir el frío, sentir su cuerpo y sentir la necesidad de abrigarse.


Sonia Dabalsa 

No hay comentarios